Es tarde, o tal vez muy temprano?, creo que sólo es el ocaso de un día que quiere convertirse en un nuevo amanecer pero que yo, sentada aquí, no permito. Desvelo? La verdad es que no, el sueño está... Sólo no están las ganas de dormir y si las de seguir escribiendo algo que tenga sentido, tacto, emoción, algo
Que curioso es el silencio de esta habitación, mientras que mi mente grita un millón de cosas que nadie oye, pues obvio, prefiero mantener la boca cerrada y simplemente expresarme a través de las palabras escritas aquí, ni si quiera en un papel para no dejar ni rastro de mis (aveces) oscuros pensamientos.
Hoy no estoy deprimida, hace rato que no lo estoy... Porque creo que finalmente estoy entendiendo que eso no va conmigo, sólo estoy reflexiva entorno a lo que vivo a diario, como la vida me va entregando (a cuenta gotas) detalles hermosos para sonreír, personas, momentos, risas, historias en común que nos enriquecen el alma.
Me gusta vivir así, pensando que la vida me regalara segundos/minutos/horas/momentos extraordinarios, y la vida ha sido siempre fiel cumplidora, todo a su tiempo y en medida justa, aunque sea sólo esos ratitos que me das con una sonrisa, una mirada, una palabra... Siempre con cariño.
Como un pacto sin firmar, esto es lo que es y es lo que me hace respirar diferente.